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miércoles, 24 de noviembre de 2010

Ensayo Acerca del libro Crisis y reconstrucción de la Filosofía de Mario Bunge

Ensayo acerca del libro : Crisis y reconstrucción de la filosofía de Mario Bunge.


Título : las consecuencias teóricas del materialismo emergentista de Bunge: trascendencia del pensamiento filosófico , crisis del sujeto y afirmación del devenir.

Este trabajo ha sido presentado como parte del programa de grado de Maestría en la Universidad de Atlantic City , Hawai , Usa





















Introducción

      En este trabajo tomamos como objeto de análisis del pensamiento de Mario Bunge tal como éste fuera expresado en su libro Crisis y Reconstrucción de la Filosofía. Nos referiremos a los puntos de vista fundaméntales del mismo y defenderemos la tesis de que , de su pensamiento se sigue una consecuencia fundamental que es la disolución de la filosofía tal como se la da comprendido siempre, más allá de las diferencias que los filósofos tenían en cuanto a la mayoría de los aspectos. También se siguen otras dos consecuencias del libro de Bunge que son la crisis del concepto de sujeto y la afirmación del devenir. Este último aspecto es el menos problemático, puesto que es reconocido por el propio autor, que no vacila en identificar al ser con el devenir. También llamaremos la atención  sobre el hecho de que éstos dos últimos aspectos : la crisis del sujeto y la afirmación del devenir ,se hallan presentes en la obra de un autor a los cuales Bunge no tiene precisamente  entre sus favoritos : Nietzsche .De todos modos esto no quiere decir que el pensamiento de estos autores resulte válido, de acuerdo con los criterios expresados por Bunge, razón por la cual lo fundamental, en este ensayo, es mostrar el hecho de que como consecuencia de los planteos de Bunge, la filosofía no tiene , en adelante , ninguna tarea que le sea propia y específica , puesto que todo cuanto realice va a estar filtrado por la práctica científica.


Nudo o cuerpo

I _ principios fundamentales .

En este libro Bunge nos presenta, según el mismo lo dice, “una ontología materialista , una gnoseología realista y una filosofía progresista”. Los conceptos o principios determinantes  de la misma son el materialismo, el emergentismo y el sistemismo, siendo el primero de ellos el fundamental. Lo primero que hay que aclarar entonces , es el modo en el cual el doctor Bunge presenta a la materia , Y para hacerlo hay que tomar en cuenta , antes que nada , lo que él dice en la página 65 de su libro , en donde cuestiona con argumentos sólidos y convincentes la afirmación de que la materia es pasiva , sosteniendo que dicha afirmación es propia del idealismo , y que no se compadece con los principios de la física clásica , ni con las concepciones materialistas. Podría decirse que todo lo que se sostiene después acerca de la materia está supeditado a esta concepción de la misma, ya que el rasgo fundamental de la materia va a ser , para el doctor Bunge , el ser mudable . En todos momentos va a acentuar el dinamismo de la misma , como cuando dice, por ejemplo , que “el materialismo , en resumen , ha sido siempre dinamista, aunque sólo ocasionalmente dialéctico, la tesis de la materia pasiva es típicamente idealista”[1].  Lo afirmado   aquí  prepara el terreno para las definiciones que el autor va a dar de la materia y anticipa la identificación del ser con el devenir que el autor va a hacer expresa más adelante; pero es preciso ver antes que nada otros aspectos de la concepción materialista que nos presenta Bunge en este libro antes de ver la definición de la materia que hallamos en el mismo. Es preciso mencionar los aspectos que Bunge deja de lado en su análisis y decir que tipo de materialismo es el que él propicia, para ello resulta fundamental entender la crítica que hace  del materialismo mecanicista o fisicismo , al respecto vale su afirmación de que el fracaso del fisicismo (La tesis de que sólo existen objetos físicos) se debe a que nada sabe de la vida , la mente , el artefacto o la sociedad . Los organismos , las sociedades y los artefactos poseen propiedades emergentes que no aparecen en sus componentes y el fisicismo se rehusa a reconocer la emergencia , es radicalmente reduccionista.[2]
      En consecuencia , Bunge rechaza el materialismo fisicista , y también rechaza toda una serie u orden de ideas , como aquellas que sostienen la existencia de materia desmaterializada , de cultura inmaterial , de mente sin materia , etcétera. Para él la verdad se encuentra en el materialismo, es cierto, y el objeto de estudio de la ciencia es la materia ; pero eso no quiere decir que todos los materialismos sean igualmente verdaderos .De ser así podría también aceptarse el materialismo dialéctico o el fisicismo , teniendo ambos serias fallas según el autor que nos ocupa. Lo verdadero es que el materialista emergentista es el que debe ser preferido porque es el que mejor se adecua a la evidencia disponible de acuerdo con los conocimientos alcanzados por la ciencia y la tecnología actual.
  2_   Definición de materia : Bunge sostiene que lo propio de la materia, o mejor dicho de los objetos materiales es ser mudable. Dice al respecto que : “podemos caracterizar un objeto material como un objeto que puede asumir, al menos , dos estados diferentes , de tal modo que , eventualmente , puede saltar de un estado a otro” [3]el ser mudable es lo que distingue a los objetos materiales de los objetos conceptuales tales como las ideas, los cuales , como veremos más adelante , carecen para Bunge de existencia autónoma  Vemos claramente hasta que punto resulta determinante lo afirmado en la página 65 acerca del carácter dinámico de la materia . Es la aserción fundamental del edificio teórico de Bunge , de ella se sigue , como una consecuencia necesaria la siguiente definición de objeto material: “Un objeto x es un objeto material ( o entidad) si, para todo marco de referencia r: si E es un espacio de estado para x relativo a r , entonces E contiene al menos dos elementos, de otro modo es un objeto inmaterial ”.[4]
  Esa definición de objeto material no parece cuestionable , pero , según Bunge de la misma se sigue, como una consecuencia necesaria esta otra :
Definición 2 : “la materia es (idéntica a) el conjunto de todos los objetos materiales.”[5] Bunge aclara que se trata sólo de un concepto , que en realidad la materia no existe , sino que sólo existen los objetos materiales , esto parece coherente con el materialismo del autor, pero es indudable que la definición de materia que el mismo nos brinda posee algunas dificultades que no es posible soslayar . así, por ejemplo el definiens aparece en el definiendum, algo que se considera inaceptable según las reglas de la definición: por otra parte , desde el punto de vista lógico se plantea otra dificultad, la relativa a la relación existente entre la comprensión y la extensión de los conceptos. Prestemos atención a este último aspecto .
     La comprensión de los conceptos aumenta mientras la extensión disminuye y viceversa. De ahí se sigue como una consecuencia necesaria que si tenemos un concepto cuya extensión es la máxima, la comprensión del mismo será la mínima , y si tenemos un concepto cuya extensión es infinita , tendríamos que tener una comprensión nula . Como el conjunto de los objetos materiales es infinito , la comprensión sería nula . En otras palabras , esta definición , centrada en la extensión , nada aportaría a la comprensión del concepto de materia. Lo único que tendríamos seguiría siendo la definición de objeto material.
El mismo problema se plantea, como veremos , con la definición de realidad que da el doctor Bunge sólo que hay también se pone de manifiesto, con mayor claridad ,un problema ontológico fundamental . Antes de entrar en el análisis de la definición de realidad que da Bunge es necesario tener presente la definición de objeto real. Ésta también es correcta desde el punto de vista lógico, tal como lo fuera la de objeto material, pero a diferencia de la primera, plantea problemas gnoseo-ontológicos irrebasables. Tengamos en cuenta la siguiente definición:
Definición 3 (a) un objeto es Objetivamente real si existe independientemente de todos los sujetos cognoscitivos ( o sea en los mundos externos a ellos) (b) Un objeto es subjetivamente real si existe sólo como parte de una experiencia subjetiva de algún sujeto. Esta definición es correcta , pero en lo que hace a la proposición (a) plantea la siguiente dificultad: se trata de una afirmación que nunca puede ser verificada plenamente , puesto que el sólo hecho de que la existencia de objetos externos sea probada  (aun suponiendo que se demuestre , como ha ocurrido ; su independencia con respecto a la persona que realiza el experimento ) implicaría la referencia de estos objetos a una conciencia, o para decirlo en términos de Bunge , a unos procesos mentales. A menos que un objeto se percibiera a si mismo y afirmara su existencia. No es lo mismo , ciertamente , lo ontológico que lo gnoseológico . Los objetos externos existen  , pero nos son dados siempre en una perspectiva , que en nuestro caso es la gnoseo-antropo-ontológica.[6]


En lo que hace a la definición de realidad ( la realidad es la colección de todos los objetos reales) tiene la misma falla que la definición de materia; pero acá se hace patente un problema ontológico que en realidad también existe en el caso de la materia(puesto que para el materialismo lo material y sólo lo material es real) se trata de que para Bunge la realidad es irreal , debido a que los conjuntos son incapaces de influir en cosa alguna , como el mismo lo dice, las totalidades no necesitan poseer todas las propiedades de sus partes ) Pero si podemos , dentro de una concepción realista y materialista identificar a la realidad (al conjunto de las cosas materiales) con el universo , tendríamos que concluir que ¡el universo no tiene las propiedades que poseen sus componentes! , esto daría lugar a muchas especulaciones , en primer lugar al pensamiento de que hay que diferenciar entre un fundamento derivado ( causa ) y un fundamento originario(aquello por lo cual se pregunta la filosofía).Afirmar que todo es mudable , que ser es devenir es permanecer dentro del ámbito de las causas , puesto que la causa primera se nos escapa. Esta postura , que niega la existencia de un fundamento último y afirma el devenir , que intenta volver a Heráclito, está presente en algunos filósofos contemporáneos que tienen en Nietzsche su principal referente. Ya volveremos sobre este tema más adelante. Es preciso tener presente, por ahora, que el materialismo de Bunge es emergentista y no fisicista ; pero para ello es preciso tener un concepto de emergencia, lo cual resulta imposible si no se tiene antes un concepto de sistema , en particular de uno de los elementos fundamentales que lo conforman: el de composición .
3-El sistemismo
El sistemismo postula que “toda cosa concreta y toda idea es un sistema o un componente de un sistema”[7]Para entenderlo hay que comprender el concepto de sistema , el cual contiene las nociones de composición, entorno, estructura y mecanismo . Para los fines que nos ocupan basta mencionar la noción de composición . Bunge dice al respecto que : “la composición de un sistema es la colección de sus partes”[8] para los demás elementos , véase lo que Bunge expresa a renglón seguido[9].
Para entender el concepto de sistemismo no basta con entender el concepto de sistema, [10]es preciso entender , además  los conceptos de subsistema y supersistema , los cuales pueden definirse del siguiente modo : “Una cosa es un subsistema de otra si es ella mismo un sistema y si su composición y estructura están incluidas respectivamente en la composición y estructura de la segunda, en tanto que su entorno incluye a aquel del sistema más abarcador . Obviamente, la relación de ser un supersistema de un sistema es la recíproca de ser un subsistema de un sistema. Por ejemplo , cada uno de nosotros es un sistema de órganos y éstos son , a su vez , supersistemas de las células que los componen. El universo es el máximo sistema concreto: el sistema de todos los sistemas concretos”.[11] Ya veremos como este carácter concreto del universo torna más fuerte la objeción que le hiciéramos a la noción de realidad presentada por Bunge, por ahora concentrémonos en el análisis del componente de sistema y digamos, ya para ir terminando que el sistemismo es preferido por Bunge por sobre las otras nueve cosmovisiones que presenta , y que lo encuentra aplicable al estudio de los fenómenos naturales como al estudio de los sistemas sociales , dicho lo cual podemos enfrentarnos con un concepto central en el pensamiento de Bunge : el concepto de emergencia
4_Emergencia
Bunge define el concepto de emergencia de la siguiente forma : Sea ơ  un sistema con composición en N , Cn ((), y sea P una propiedad de ơ . Entonces (i) P es resultante en N ( o resultante relativa al nivel N ) si todo componente en N de ( posee p ;
(ii) de otro modo , es decir si ningún componente en N de ( posee P , entonces P es emergente en N ( o emergente relativa al nivel N ) . Un ejemplo, es lo que ocurre con la vida : la vida es emergente puesto que los componentes de una célula no están vivos. Otro ejemplo de propiedades emergentes citado por Bunge son las funciones de sistemas neuronales multicelulares que ,hasta donde se sabe, ninguna neurona individual puede realizar. Lo decisivo es que para Bunge la emergencia no representa un misterio sino cuando se la caracteriza desde el punto de vista gnoseológico , como una propiedad esencialmente irracional . Bunge dice que la emergencia se puede explicar , pero elude hacer esta tarea porque se trata de una cuestión gnoseológica y no ontológica. Subrayamos este aspecto para poner de manifiesto, una vez más , la importancia secundaria que le da nuestro autor a las cuestiones gnoseológicas en relación con los puntos de vista ontológicos. Ya anticipamos que no siempre se puede separar nítidamente entre ambos aspectos, aun cuando evidentemente la diferencia, en sentido absoluto va a existir siempre.     
Bunge dice que todo sistema posee al menos una propiedad emergente. Eso resulta coherente puesto se trata de un materialismo emergentista , y si hubiera uno o más sistemas que no tuvieran una propiedad emergente, habría que revisar los puntos de vista fundamentales de la concepción que Bunge mantiene . Al respecto resulta preciso tener presente que según Bunge el hecho de que el fisicismo rechace la emergencia lo convierte en el miembro más débil de la familia de las teorías materialistas . Las áreas en las cuales esta debilidad se pone de manifiesto son la filosofía de la mente y la de los hechos sociales . Para tener en cuenta lo difícil que es progresar en la ciencia negando las propiedades emergentes Bunge menciona lo que sucede en tres ámbitos de la ciencia : la sociobiología humana , el conductismo y el maquinismo .  [12] La conclusión que saca Bunge es que “La negación de la emergencia es incompatible con la ciencia . Más aún , la pobreza del materialismo reduccionista invita al contraataque idealista”.[13]

5_La crisis del sujeto

Bunge distingue entre lo que es objetivamente real y subjetivamente real; pero no le concede mucha importancia a la problemática del sujeto. De hecho no define al sujeto en ningún momento , no establece en que consiste su existencia. Conforme a su perspectiva realista , deja de lado las consideraciones subjetivas y propicia una gnoseología realista . Rechaza el idealismo subjetivo y el fenomenismo(kantiano o positivista) y no queda , entonces , ninguna posibilidad de que crea en la existencia de un sujeto trascendental . Lo que él llama sujetos cognoscitivos no serían , entonces, otra cosa , que individuos capaces de conocimiento. Con respecto al idealismo subjetivo, nos dice que : “ Este enfoque no es científico , porque no involucra pruebas empíricas . Tampoco es profundo porque, al ignorar cosas y procesos materiales tales como los recursos naturales y el trabajo , no ayuda a comprender lo que ocurre en torno nuestro . Para entender o modificar la realidad, ya sea natural , ya sea  social o mixta, es menester empezar por comprender que la realidad es concreta y no una experiencia subjetiva. También es preciso adoptar una gnoseología realista , que contribuya a explorar tanto la realidad como las maneras de modificarla. El centrarse en la vida interior sólo puede llevar a algunas formas de arte”[14]. Nuevamente vemos la incapacidad de Bunge para entender la superposición del plano ontológico con el gnoseológico.(nuestra existencia es la intersección entre los dos planos) De ningún modo se sigue del hecho de que una realidad sea una experiencia subjetiva , el hecho de que ésta no sea concreta, ambas cosas son perfectamente compatibles. Por último, confundir el idealismo subjetivo con una filosofía “centrada en la vida interior” es un error, ya que el idealismo subjetivo es , más vale , un punto de encuentro entre el sujeto y el mundo.  No dice que las cosas en sí mismas no existen, sino que éstas se nos aparecen de una forma determinada., de acuerdo con unas determinadas categorías. Ya volveremos , en la conclusión de este trabajo a llamar la atención sobre las implicancias de la falta de lematización del tema del sujeto en esta obra.
6-Ser es devenir
Ya hemos visto que Bunge nos presenta una concepción dinámica de la materia. Al respecto resulta ilustrativa su afirmación de que : “el concepto filosófico de materialidad, el cual es más amplio que el concepto físico de materialidad , puede definirse así : “x es materialidad = x es mudable ” . En palabras ser devenir”[15] Esta definición es más simple y también más correcta , desde el punto de vista lógico que las que hemos visto antes. Nos presenta una ontología realista que identifica el ser con el devenir. Lon únicos objetos inmutables serían las ideas, pero ellos no tienen para Bunge existencia real . Las ideas son producidas por los cerebros y no tienen existencia fuera de éstos. Y todas las cosas que tienen existencia real son mudables. Es preciso poner de manifiesto que esta afirmación del devenir que encontramos en nuestro autor nos recuerda no sólo a la filosofía de Heráclito , sino mucho más aun al pensamiento de un autor que no se encuentra entre los favoritos de Bunge : Friedrich Nietzsche .[16]Es cierto que los argumentos de los cuales se vale Nietzsche no son científicos ,como así también el hecho de que  no había , en esa época, el bagaje de conocimientos científicos que hay ahora , Pero  Nietzsche afirmó el devenir y negó ( al igual que Bunge) la existencia del alma  , así como también la de otras nociones fundamentales de la metafísica.[17] Ya veremos que esta coincidencia no basta para llenar la brecha que existe entre ambos , puesto que la crítica de Bunge al idealismo(otro aspecto que comparte con Nietzsche ) se lleva a cabo por medio de una lenguaje claro y preciso ,de manera sistemática, valiéndose de fórmulas , del recurso a la ciencia contemporánea y evitando el recurso a metáforas y a aforismos que fuera frecuente en Nietzsche ; pero hay que ubicar a las cosas en su contexto histórico ; ya veremos en la conclusión que la idea que se hace Bunge del devenir es superadora con respecto a la de Nietzsche , ya  veremos por qué . Limitémonos a señalar , por ahora , esta coincidencia fundamental entre ambos acerca del carecer nocivo del idealismo , del carácter inexistente del alma y acerca de la identificación del devenir con el ser .
7-¿Crisis y disolución de la filosofía?
Bunge sustenta , como ya lo hemos dicho , un materialismo emergentista. Este se
 apoya y se fundamenta en los logros de la ciencia contemporánea. La ciencia es para Bunge la única forma de conocimiento legítima, o al menos la forma de conocimiento paradigmática, de ahí que para él resulte una tarea fundamental distinguir entre las ciencias y las pseudociencias. Según él la ciencia tiene que tener una serie de características.[18] La primera de esas características es fundamental para los objetivos del presente ensayo . . Bunge dice que “La perspectiva general o trasfondo filosófico consiste en (a) una ontología de cosas mudables(en lugar de, digamos , entidades fantasmales o inmutables) (b) una concepción realista- y crítica no ingenua(en lugar de digamos, una gnoseología idealista o convencionalista ) y (c) el ethos de la libre búsqueda de la verdad , la profundidad y el sistema (en lugar de , por ejemplo, el de la búsqueda de la utilidad, el poder , o la salvación eterna) [19]
Todo lo que aquí se menciona , incluso lo referente al aspecto ético ( la exigencia de sistematicidad , por ejemplo ) está condicionado por la misma idea de ciencia que Bunge defiende . Esto equivale a decir que la concepción filosófica que está a la base de la concepción científica presentada por Bunge presupone , a su vez , dicha teoría científica . Se trata de un procedimiento circular aunque no está claro si se trata de un círculo vicioso o de un círculo virtuoso. Lo que sí está claro es que la concepción de la realidad que se presenta en este libro es de una naturaleza tal que toda forma de conocimiento , incluso el filosófico, tiene que ser contrastado o pasar por el tamiz del conocimiento científico . Cabe preguntarse entonces cuáles son las posibilidades que le quedan a la filosofía en ese contexto, cuáles son las tareas propias y privativas del ella, cuál es en estos momentos su especificidad y su particularidad , en que medida puede , no sólo independizarse de la ciencia , puesto que Bunge admite la existencia de cuestiones filosóficas, sino también cuál es el grado de dependencia que tiene con respecto al conocimiento científico , y también si el conocimiento científico no habrá dado lugar al advenimiento de una nueva forma de saber a la cual sólo de una manera problemática se puede llamar “filosofía”.  Al respecto resulta ilustrativa la siguiente afirmación de Bunge: “una filosofía cerrada, que nada debe al resto del saber es anacrónica y una filosofía anacrónica es tan inútil como tediosa”.[20] Este riesgo que según Bunge correría la filosofía sólo existe si se parte de una concepción del saber estructurado de acuerdo con los patrones del conocimiento científico. En efecto, sólo en la ciencia existen los objetos de estudios particulares y hay lugar, en consecuencia, para un “resto del saber”, al concepto de la filosofía le pertenece el orientarse a lo universal y no dejar, en consecuencia ningún resto de saber absoluto . Es cierto que la filosofía es amor a la sabiduría y no sabiduría ; pero esto no significa que haya , en principio, algo que esté fuera de su ámbito de incumbencia o de injerencia. No hay, para una concepción de la filosofía clásica , algo que esté a priori fuera de ella. Hay una limitación del saber , pero no un resto del saber ajeno a ella.

Conclusiones:
Desde nuestro punto de vista el libro de Bunge contiene logros fundamentales y aspectos cuestionables. A algunos de estos aspectos ya nos hemos referido en las páginas precedentes. Concentrémonos ahora un poco en los aportes más significativos que, desde nuestro punto de vista encierra esta obra. Lo primero que hay que señalar es que la misma se nos aparece como más valiosa desde el punto de vista científico, o en todo caso epistemológico que desde el punto de vista estrictamente filosófico. La crítica que hace el autor de positivismo, por ejemplo, es superadora al incorporar la zona gris de la protociencia y de la tecnología . Los criterios que establece para distinguir entre ciencia y pseudociencia nos resultan en general acertados, aun cuando reconozcamos que no somos los más indicados para juzgar en materia científica a una eminencia como el doctor Bunge ; pero parece indudable que el positivismo queda superado y que poseemos una criterio válido para delimitar el ámbito de lo  auténticamente  científico. Yendo al plano de los estrictamente filosófico, debemos decir que también en este caso hay progresos, ya que la visión del devenir que nos presenta el doctor Bunge no es la misma que podemos encontrar en Heráclito o en Nietzsche. El autor que nos ocupa  muestra que , mediante un materialismo emergentista, el supuestamente inabordable y caótico devenir puede ser objeto de análisis , y puede comprenderse y expresarse a través de fórmulas . Recordemos , por ejemplo, su definición de objeto material(material =mudable)Es cierto que , como el mismo lo dice, la teoría no es lo mismo que la realidad a la cual se refiere; pero podríamos, en principio, tener un conocimiento genuino de la materia, es decir del devenir=ser. Esto es lo que en Nietzsche aparecía  como imposible. Pero (y ahí empiezan las críticas) Nietzsche realiza en su obra una crítica a la noción de sujeto que Bunge no lleva a cabo nunca, a pesar de emplearlo constantemente. Y la noción de sujeto nunca ha permanecido estática sino que ha sido modificada constantemente a lo largo de la historia de la filosofía.[21]En el contexto de una nueva filosofía de la mente( o mejor dicho de la relación cerebro _ mente) y de una crítica del idealismo subjetivo , sería necesaria una nueva definición de sujeto , según ya lo apuntáramos.
      Por último hay que decir que algunas de las afirmaciones del doctor Bunge parecen demasiado taxativas . Es el caso , por ejemplo, de su afirmación de que no existe el alma , afirmación que comparte con Nietzsche .Hay que tener mucho cuidado porque no es lo mismo decir que el alma depende de procesos corporales que decir que no existe el alma. Es preciso tener en cuenta que es posible dar un concepto del alma en términos de una antropología filosófica sin recurrir en modo alguno a categorías metafísicas de ninguna índole, lo cual no quiere decir que se afirme que el alma sea inmortal [22] Debemos mencionar este aspecto porque , a pesar de los impresionantes logros de la neurobiología, todavía no han llegado a determinar donde se encuentra el centro de la conciencia, suponiendo que éste exista[23]. Es como decir que el materialismo va ganando la lucha pero no puede decir que haya ganado aún la guerra. No es lo mismo negar la existencia del alma con independencia del cuerpo que negar, sin más , la existencia del alma, existimos.
      Finalmente querríamos llamar la atención sobre lo “comprimida” que queda la filosofía (entendida en el sentido clásico del término)   a la luz del materialismo emergentista y de los logros de la ciencia contemporánea, tal como éstos son presentados por Bunge. La filosofía no es solamente un ansia infinita de saber, sino también, probablemente, un modo de relacionarse con el ser, o en todo caso con los entes. No es ciencia y no puede serlo nunca. No tiene un resto de saber puesto que aspira al máximo saber, sólo tiene un déficit de saber. Nunca puede estar cerrada porque su objeto de estudio es la totalidad y aspira a ser un saber universal. No puede ignorar , es cierto , los conocimientos que le proporciona la ciencia; pero no puede ser uno de los elementos del conocimiento científico al tiempo que una consecuencia de un determinado estado de los conocimientos científicos( como lo es el materialismo emergentista) .- No se mueve en el plano de las causas , sino en el del fundamento originario. No pregunta por los objetos reales, sino por la realidad, lo que equivale a decir que no pregunta por los objetos del universo, sino por el universo. Un materialismo emergentista y una gnoseología realista son componentes de una teoría científica actualizada y pueden ser componentes de un sistema filosófico, no son sistemas filosóficos. Hay que tener presente, por eso que para que exista la filosofía no basta con que existan los problemas filosóficos, del mismo modo que para que exista la psicología no basta con que existan los problemas psicológicos. Lo decisivo no son los problemas, sino el modo de abordarlos, el objeto formal de cada disciplina. Eso es lo que va a determinar, en última instancia, si a la filosofía aún le queda una tarea por cumplir, o si sólo va a ser el flujo y reflujo de la  actividad científica. 











Bibliografía

Bunge, Mario, Crisis y reconstrucción de la filosofía, editorial Gedisa , Barcelona,2002.
Bunge, Mario , 100 ideas para pensar y discutir en el café , Editorial Sudamericana, Buenos aires, 20007.

Gehlen, Arnold , El Hombre , su naturaleza y su lugar en el mundo , ediciones Sígueme, Salamanca , segunda edición , 1987, primera edición : 1980

Martinez Riu ,Cortés Moratón, diccionario de filosofía en cd rom , Barcelona, 1992.

Nietzshe , Friedrich, Sämtliche Werke. Kritische Studienausgabe in 15 Bänden , Herausgegeben von Giorgio Colli und Massino Montinari , Berlín, New York , Deutzche Taschenbuch Verlag de Grutyer, 1980.

Raimundo, Alejandro , Félix , “Hacia una interpretación antro-ontológica del pensamiento nietzscheano ”en Perspectivas Nietzscheanas, año VII, Números 5 y 6. p179- 192.


[1] Bunge,M  Crisis y reconstrucción de la filosofía, Editorial Gedisa, Barcelona, 2002 P 65.
[2] Cf Op cit, p 64
[3] Op cit, pág 87
[4] Op ctt, p 88
[5] Loc cit
[6] Cf  Raimundo, Alejandro Félix . “Hacia una interpretación antopontológica del pensamiento nietzscheano”en Perspectivas Nietzscheanas n5-6, Buenos Aires, Octubre 1998, pp 179-192.
[7] Op cit, p 54
[8] Loc cit
[9] Soslayamos una referencia precisa a la definición que da el autor de las nociones de entorno , estructura y mecanismo por cuestiones de brevedad , no podemos hacer lo mismo con la noción de composición por la razón apuntada anteriormente: sin ésta no se entiende la definición de emergencia.

[11] Loc cit .
[12] Op cit, p 95
[13] Op cit , p 96.
[14] Op cit, p 280.
[15] Op cit, p 275
[16] Cf Op cit, p 21,267.
[17] Nietzsche, Friedrich , F Sämliche Werke , Kritische Studienausgabe in 15 Bänden , Herausgegeben von Giorgio Colli und Massino Montinari , Berlín, New York , deutscher Taschenbuch verlag de Gruyter , 1980( en adelante KSA)3,M,39,p46;4,ASZ,p40;6,JGB,230,p168;Nf, Ksa,12,9,(91)p 387.
[18] Bunge, Mario, Crisis y reconstrucción de la filosofía , (datos correctos de edición) pp 221-222.
[19] Ibid.
[20] Op cit, p 84.
[21] Cf Martinez Riu y Cortés Moratón, diccionario de filosofía en Cd Rom , Herder , Barcelona, 1992.
[22] Cf Gehlen, Arnold , El hombre , Ediciones Sígueme,  Salamanca ,1987, segunda edición, ,p 62
[23] Bunge , Mario , 100 ideas , el libro para pensar y discutir en el café , Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2007, p 200.

Manifiesto a favor de la autonomía de la Estética


Título : manifiesto a favor de la autonomía de la estética .

Introducción

       En primer lugar habría que decir que , si nos atenemos al sentido etimológico del término estética , tendríamos que concluir que con esta palabra se designa una disciplina que es la menos humana de todas, puesto que  la sensibilidad , que es el objeto de estudio originario de la misma no es un fenómeno exclusivamente humano , sino que es compartido por los animales e incluso está presente en el reino vegetal. Pero, en tanto y en cuanto la estética representa , más propiamente hablando, y dejando a un lado el sentido etimológico del término, una rama de la filosofía que se ocupa de las condiciones de producción y valoración de lo bello , tendríamos que concluir que la misma tiene un carácter específica y exclusivamente humano , aun cuando a través de la misma puedan , según algunos autores, representarse realidades trascendentes, realidades ontológicas. En este ensayo nos ocupamos de toda esa clase de cuestiones. También, además de hablar de los alcances y las limitaciones del antropocentrismo, quisiéramos referirnos al papel que le cabe a la experiencia de lo bello, o más precisamente a la experiencia del arte , una vez que se ha producido el ingreso en lo que Hegel llama “la edad prosaica del mundo” . Buscando coincidencias entre algunos autores fundamentales  podríamos mostrar que , de modo paradójico , la estética (sobre todo el arte) continúa siendo una instancia capaz de articular y dar sentido a la vida humana y, es en ese sentido , una experiencia capaz de producir , a través de la irrupción de lo bello, una interrupción en la cadena de las condiciones ,o lo que es lo mismo una forma relativa de absoluto.  









Nudo o cuerpo
I_ conceptos fundamentales
Como ocurre con otras tantas ramas de la disciplina filosófica; la problemática estética ya existía desde mucho tiempo antes de que la estética se constituyera como disciplina .Ya en las obras de Platón y Aristóteles podemos apreciar valoraciones acerca de cuestiones estéticas tales como el significado de lo belllo , o como el sentido que adquiere el arte para el conjunto de la sociedad y para el autoconocimiento del ser humano ; pero la constitución de la estética como disciplina independiente es mucho más tardía . En el contexto de la obra de Platón, lo bello se identifica con lo bueno (el ideal de la kalokagathia ; y el arte es visto como una actividad poco valiosa desde el punto de vista ontológico, puesto que constituye la imitación de una imitación. Para Aristóteles, en cambio, lo bello constituye un conocimiento , un saber productivo y no se identifica con lo bueno. La belleza pertenece a la forma .Todas estas cuestiones , como la de si lo bello va a estar o no vinculado con lo bueno o con lo útil , la de si constituye o no conocimiento y la de si pertenece a la forma o al contenido van a estar presentes en la obra de los grandes representantes de al estética , una vez que ésta se haya constituido como disciplina, como lo veremos al analizar las obras de pensadores como Kant o Hegel , o incluso Nietzsche , por mencionar sólo a algunos de los que hicieran aportes más significativos al desarrollo teórico de la disciplina fundada como tal por Baumgarten hacia 1750.
     En realidad hemos mencionado a Platón y a Aristóteles no sólo para mostrar que la problemática estética existía antes de que existiera la estética como disciplina, sino también para mostrar otra cosa : la relación de subalternación fundacional de la estética en relación con otras disciplinas (la metafísica, la ética, la teoría del estado ) etcétera . El hecho de que la estética se haya independizado, sobre todo a partir de los aportes de Baumgarten y muy especialmente de Kant , no quiere decir que el pensamiento de los autores que se ocuparon en todo momento de las cuestiones estética no haya estado condicionado por las consideraciones metafísicas de la más diversa índole. Veremos que esta relación de subalternación aparece tanto en Kant como en Hegel , como en las consideraciones sobre el arte de Nietzsche o de Martín Heidegger . Esto es una verdad no muy difícil de demostrar. Más difícil es demostrar que también los presupuestos antropológicos estuvieron siempre presentes en la obra de muchos de los autores que se ocuparon de la estética, sólo que esto no fue advertido porque se confundió lamentablemente, hasta muy entrado el siglo XX , la naturaleza y el alcance de una antropología filosófica.
         Si bien fue Baumgarten el fundador de la estética , el aporte de Kant fue decisivo
para la constitución de la misma como disciplina independiente . Esto a pesar de que actualmente algunos autores consideran que  “la estética de Kant no fue escrita como tal , sino como teoría de la fuerza del juicio”[1]. Si la estética kantiana es tan importante y dejó una impronta tan decisiva en la historia de Occidente es porque produjo una liberación de ciertos presupuestos que estaban presentes en las consideraciones estéticas de los grandes filósofos del pasado y estableció una suerte de características que se constituyeron en referenciales para las reflexiones ulteriores acerca de esta disciplina . Vemos que en Kant , lo bello tiene un carácter subjetivo, que surge la posibilidad de que lo bello sea sin concepto, de que la belleza de una cosa vaya asociada  al gusto que en el sujeto produce . Lo bello deja de ser tal por identificarse con una idea de lo bello . con una suerte de “belleza en sí” que encontrábamos en Platón , deja , entonces de tener un carácter objetivo .Kant dice que lo bello depende la facultad del gusto . “Gusto es la facultad de juzgar un objeto o una representación mediante una satisfacción o un descontento, sin interés alguno. El objeto de semejante satisfacción llámase bello.”[2] Lo bello se distingue tanto de lo agradable como de lo bueno , en tanto , por un lado , tanto lo agradable como lo bueno están unidos al interés[3] , y , por otro lado, en tanto la satisfacción que producen lo agradable y lo bueno no va unida sólo a  la representación del objeto, sino al mismo tiempo por el enlace representado del sujeto con la existencia de aquel . “No sólo el objeto place, sino también su existencia. En cambio el juicio de gusto es meramente contemplativo, es decir, un juicio que , indiferente en lo que toca a la existencia de un objeto , enlaza la constitución de éste con el sentimiento de placer y dolor . Pero esta contemplación misma no va tampoco dirigida a conceptos , pues el juicio de gusto no es un juicio de conocimiento (ni teórico ni práctico ) y, por tanto , ni fundado en conceptos que los tenga como fin. ”[4]  
       Otro rasgo central de la estética kantiana es el subjetivismo , puesto que  “de la estética , que no descansa en concepto alguno , no se puede sacar una conclusión para la validez lógica(….) la universalidad estética que se añade a un juiciosa de ser de una especie particular, porque el predicado de la belleza no se enlaza con el concepto del objeto , considerado en su total esfera lógica , sino que se extiende ese mismo predicado sobe la esfera total de los que juzgan.[5]
.  La estética kantiana tiene un carácter subjetivista , formalista y ligado al desinterés  que va a ser objeto de reflexión y debate por la mayoría de las estéticas posteriores a Kant .[6]
   ´”Hegel limita por lo pronto el  ámbito de la estética al de lo bello producido por el hombre , al arte bello ; pero en lo esencial admite la base kantiana . Sin embargo introduce una modificación de enorme trascendencia : la reconciliación entre la libertad y la necesidad , entre lo universal y lo particular , entre lo racional y lo sensible , no tiene lugar tan sólo subjetivamente , en el espíritu de quien crea la obra de arte o en el de quien la contempla , sino que se lleva a cabo en la realidad objetivamente .[7] La estética de Hegel es , a diferencia de la kantiana , concebida y presentada como tal y constituye según Heidegger : “la más amplia reflexión sobre el arte que posee Occidente “[8] . Veremos sin embargo al avanzar en las conclusiones del trabajo, que la palabra “amplio” puede interpretarse en varios sentidos y que en alguno de estos sentidos, la estética de Hegel pudo haber sido menos amplia que la de otros de los grandes teóricos de la estética.  Por el momento veamos algunos de los puntos de la consideración hegeliana del arte
      El hecho de que el análisis estético se ciña en el caso de Hegel al arte se fundamenta en la diferencia existente entre el hombre y el animal .  En efecto , Hegel sostiene que :
“ El hombre es animal , pero incluso en sus funciones animales no se queda en un en sí como el animal , sino que e hace consciente de ellos, las conoce y las eleva a ciencia consciente , tal como hace, por ejemplo, en el proceso de digestión . Con ello el hombre desata el límite de la inmediatez que es en sí , de modo que precisamente porque sabe que es animal deja de ser animal y se da el saber de sí mismo como espíritu ”[9] Esta diferencia que existe ente el hombre y el animal , esta autoconciencia específicamente humana es lo que hace posible el arte y es por ello que la estética se ciñe al análisis de lo bello producido por el hombre , tal como ya lo anticipáramos ; pero eso no quiere decir que haya en Hegel un antropocentrismo estético, o al menos eso no quiere decir que ésa haya sido la intención con la cual fue producido el pensamiento hegeliano acerca de la estética en general y el pensamiento hegeliano en particular. En realidad Hegel pretende afirmar el absoluto , la identidad de sujeto y objeto que se da en el desenvolvimiento del espíritu hasta alcanzar su máximo desarrollo y la superación de toda forma de subjetivismo formalista . En ese sentido puede decirse, ciertamente , que “la intención de Hegel es radicalmente no-antropológica.”[10] La intención de Hegel es presentar una teoría del arte que represente una superación con respecto al subjetivismo y el formalismo que encontramos en Kant. El autor de la fenomenología del espíritu ve en el arte una manifestación de un contenido que no es otro que el espíritu absoluto. El arte es uno de los modos en los cuales se representa el espíritu absoluto, como lo son también la religión y la filosofía ; pero lo propio del arte es una forma de manifestarse de lo absoluto que posee ciertos rasgos que van a ser superados en la religión y sobre todo en la filosofía , y esos rasgos están dados por el carácter sensible de la representación de lo absoluto que se da en el arte . Lo absoluto se presenta en el arte , pero como no liberado todavía de la inmediatez de lo sensible . Es una reflexión acerca de lo estético que surge en la plenitud de los tiempos modernos “cuando el sujeto se ha erigido en tribunal de todo lo que es y cuando, aparentemente , el arte ha renunciado a su misión de exponer lo absoluto . [11]
       Hegel sostiene que : “la necesidad de lo bello artístico se deriva de los defectos de la realidad inmediata . Y su tarea debe cifrarse en que está llamado a representar también exteriormente en su libertad la aparición de lo vivo y, sobre todo, de la animación espiritual, haciendo así lo exterior adecuado a su concepto . Sólo entonces lo verdadero queda rescatado de su entorno temporal , de su dispersión en las series de los seres finitos , y logra a la vez una aparición externa , en cuyo seno ya no se trasluce la indigencia de la naturaleza y de la prosa , sino una existencia digna de la verdad , que ahora , por su parte , está ahí con libre autonomía , por cuanto tiene en sí misma su determinación , sin encontrarla ya en sí como puesta por otro”[12]
      Este pasaje es muy significativo en tanto y en cuanto nos ofrece una serie de criterios fundamentales para comprender la estética de Hegel. En primer lugar hay que tener en cuenta la capacidad del arte de captar lo esencial , el concepto de las cosas por encima de sus determinaciones más contingentes; pero por otro lado también subraya la idea de que en el arte aparece una verdad que se basta a sí misma , una verdad que se distingue claramente de cualquier otra . Este carácter autónomo del fenómeno artístico no va a ser modificado por el hecho de que el arte haya perdido su capacidad de representar lo absoluto , sino que el arte va a tener una función que le es propia , la cual se sigue directamente del concepto de lo bello artístico anteriormente expresado. ¿por qué es esto así? . Esto es así porque , por un lado no sería posible que el arte sea superado en el saber absoluto , dado que la apariencia artística no es mera ilusión ni engaños , sino justamente ese Schein esencial a la esencia ”[13] Lo único que cambia es que , el arte ya no es , para los modernos , como lo era  para los griegos , por ejemplo, el modo de representarse lo absoluto . Lo que adviene es , entonces, un período post-artístico , lo que Hegel llama el estado prosaico del mundo [14]. En este período el arte accedería así a una dimensión propiamente fenomenológica y descubriría al mismo tiempo un nuevo reino del espíritu , el de lo puramente estético y en cuanto tal conservaría ,por añadidura , la misión de impedir que el hombre se sosiegue en una sociedad cuya racionalidad a veces amenaza devorarlo  [15]
      Lo primero que hay que decir con respecto a esto es que  cabe interrogarse acerca de si el período en el cual el arte deja de ser la representación de lo absoluto puede ser considerado realmente como un período post-artístico . En realidad , incluso en una época caracterizada por la presencia de situaciones prosaicas , el arte ( lo bello artístico ) sigue descansando en una necesidad de superar los defectos de la realidad inmediata . Su esencia permanece inalterable, incluso podríamos decir que en el estado prosaico del mundo esta necesidad es más fuerte que nunca.

II_ El problema estético en relación con el problema antropológico

En el pasaje anterior mencionábamos el carácter marcadamente no antropológico que , según el crítico Emilio Brito tiene la estética de Hegel ; en este pasaje queremos usando como hilo conductor el mencionado texto de Brito poner de manifiesto el alcance y las implicancias de la problemática antropológica en la obra de diversos autores. Es nuestro objetivo poner de manifiesto que , si bien es cierto que en algunos de los autores analizados resultaba explícita la voluntad de subordinar las consideraciones estéticas a sus presupuestos ontológicos ( o en todo caso metafísicos) antes que a sus presupuestos antropológicos , la esencia de lo antropológico no fue comprendida plenamente por muchos de los autores que se ocuparon de estas cuestiones , puesto que se interesaron por cuestiones  a las que denominaban antropológicas, pero que hoy en día son de la incumbencia de la psicología comparada o de otras ciencias , todas las cuales no pasan de ser más que componentes de la antropología filosófica. Si realizamos un análisis comparativo de las distintas naciones , de las distintas razas y de los distintos pueblos, del tipo del que Kant llevó a cabo en el sentimiento de lo bello y lo sublime , por ejemplo , no podemos considerarlo, como en la época da Kant “antropológico”, puesto que se trata, como ya lo dijéramos de objetos de estudio de ciencias que tienen que ver con el hombre (la psicología , por ejemplo, o la etnografía) pero que no afectan para nada el concepto de una antropología filosófica , es decir de un saber global acerca del hombre que establezca una serie de determinaciones propias de la existencia humana en todo tiempo y lugar . Pero ese tipo de saber recién se estaba constituyendo en la época en la cual Kant escribió la Crítica del Juicio o en la época en la cual Hegel escribió su Estética . Y podríamos considerar a la reducción a la antropología que realiza Kant como el canto de gallo de ese saber acerca del hombre que sólo va  a alcanzar contornos propios recién al entrar el siglo XX, con autores como Scheler , Gehlen y Plessner . Eso nos lleva a preguntarnos si cuando se plantea la cuestión del antropologismo, tal como Brito lo hace, no se está incurriendo en un anacronismo.
         Lo anteriormente dicho no impide que se soslaye la presencia de temática vinculadas con la problemática antropológica en el comienzo mismo ya de la reflexión acerca de la Estética. En algunos autores ambas problemáticas aparecen claramente vinculadas a pesar de que,  por no poseer su obra un carácter sistemático , no es posible encontrar en la misma ni una estética ni una antropología filosófica explícitas. Ese es el caso de Nietzsche, que logró anticipar muchos de los caminos seguidos posteriormente tanto por la Estética como por la antropología filosófica, a pesar de  no presentar su pensamiento con estos nombres , ni con ningún otro , sino como una suerte de reflexiones fundamentales acerca de las cuestiones más diversas que no dejan sin considerar ningún aspecto de lo que , sólo de un problemático podemos llamar realidad.
 Fijémonos en lo que dice Brito acerca de la problemática estética de Nietzsche, en relación con el antropocentrismo, y cotejemos este punto de vista con lo expresado por el mismo filósofo en algunos pasajes de su obra que no son tomados en consideración, debido a que Brito se centra mucho en los conceptos nietzscheanos de lo apolíneo y lo dionisíaco . Brito dice que : “ A pesar de ciertas ambiguas fórmulas   Nietzsche no cesa de resistir a la reducción antropológica : sobrepasa la obra de Prometeo para fijar sobe la imagen y el símbolo del Superhombre el alejamiento de los límites humanos …¿no estriba todo su esfuerzo (como pretende P Valadier contra E Biser ) precisamente en curar al hombre de la tendencia a hacerse centro ”[16] Cuando habla de la ambigüedad de ciertas fórmulas, Brito se refiere al parágrafo 285 de La Gaya ciencia  ; pero en realidad , cabe decir que son muchos los pasajes de la obra de Nietzsche en los cuales se advierte , no sólo la necesidad de que el hombre sea superado , sino también la necesidad de tomar conciencia de la perspectiva vital de nuestra especie, lo cual hace posible incluso una interpretación de Nietzsche en términos antropológicos. [17] . En realidad lo que quiere hacer Brito es mostrar el interés de Nietzsche por superar  la oposición entre lo subjetivo y lo objetivo que tan importante había sido en la historia de la estética a partir de Kant , pero hay que ver si lo logra , puesto que ,  según dice Brito , el pensamiento de Nietzsche acerca de la estética, centrado en la fusión de lo apolíneo y de lo dionisíaco gira en torno a que “lejos de someterse a la medida de nuestro “provecho” , el arte es la victoria sobre la subjetividad egoísta . El estrecho yo empírico no puede ser el auténtico creador del arte . [18] ” Es preciso recordar que un pensamiento como éste ya estaba contenido en Kant, puesto que en la obra de este filósofo una de las notas determinantes es, justamente, el escaso papel que le corresponde a los sujetos empíricos en su pensamiento    .En principio esta  influencia de Kant en la obra El nacimiento de la tragedia la reconoce Nietzsche en su  Versuch einer Selbst kritik al lamentarse de
 “ no haber tenido el valor- o la inmodestia – de emplear , para la expresión de ideas tan personales y audaces, un lenguaje personal; haber tratado de expresar trabajosamente , con ayuda de fórmulas Kantianas y Schopenhauerianas . opiniones nueva e insólitas que eran completamente opuestas , tanto al espíritu como al sentimiento de Kant y Schopenhauer . [19]
       Más delante , cuando el pensamiento nietzscheano alcanza su máximo desarrollo y surgen los grandes temas nietzscheanos ( la voluntad de poder , el superhombre, el eterno retorno ) etcétera , surge también la afirmación permanente de que los conceptos no son otra cosa que ficciones que pueden resultar útiles o inútiles para la vida . es allí cuando se produce la verdadera trascendencia con respecto a la filosofía de la subjetividad porque  la oposición entre sujeto y objeto aparece como un pseudo problema , debido a que : “No hay espíritu , ni razón , ni pensamiento, ni conciencia , ni alma , ni voluntad , ni verdad ; todo son ficciones inservibles. No se trata de “sujeto” y “objeto” , sino de una determinada especie animal que solamente prospera bajo una cierta exactitud relativa y, sobre todo , regularidad de sus percepciones ( de modo tal que pueda capitalizar la experiencia) [20]
      Como esta de más decirlo, abolidos el sujeto y el objeto , no tiene sentido plantear el problema de la estética en el sentido de una oposición ente la subjetividad y la objetividad . Es ese el punto en el cual las consideraciones de Nietzsche resultan originales , pero lo hacen en el seno de un perspectivismo antropocéntrico ,como lo prueba no sólo el pasaje anteriormente citado, sino también el siguiente :
En vez de ver en la lógica y en las categorías de la razón , medios para el arreglo del      mundo  con fines de utilidad (“por principio” , pues , para un falseamiento útil ) se creyó tener en ellas el criterio de la verdad , o bien de la realidad . El “criterio de la verdad” ha sido, de hecho , simplemente la utilidad biológica de un tal sistema de falseamiento por principio : y dado que un género animal no conoce nada más importante que conservarse , se podría hablar aquí , efectivamente de “verdad” , tomar la idiosincracia antropocéntrica como medida de las cosas”[21] El perspectivismo antropocéntrico es entonces , según Nietzsche lo que está a la base de las nociones de sujeto y objeto y eso tiene implicancias en todos los órdenes, incluso en el de la estética.
       En lo que hace al caso de Heidegger, Brito sostiene que la experiencia de la obra de arte se explica según este autor porque “lo que se encuentra en la obra – ni “logro” subjetivo ni alegoría “cósica”-como tensión de un rugir y un retirarse , es la verdad de la obra y de todo ente : la esencia del ser en su inaccesible abrirse omnipresente ”[22] La postura de Heidegger es así “irreductible tanto al punto de vista objetivista como al acercamiento antropocéntrico”[23] Y no es más que la aplicación , al ámbito de la estética del pensamiento de Heidegger de la diferencia ontológica(la diferencia existente entre el ser y el ente . La postura de Heidegger coincide con la de Nietzsche en superar la oposición entre objetividad y subjetividad ; Y sin embargo Brito sostiene que “la filosofía heideggeriana del arte se acerca mucho más a Hegel que la estética nietzscheana, elaborada subjetivamente desde el artista ”[24] Pero , ¿hasta que punto se compadece esta afirmación de Brito con aquella otra que viéramos antes , según la cual Nietzsche negaba que el estrecho yo empírico pudiera ser el creador de la obra de arte?. Si nos atenemos a esta última declaración, la obra de arte trascendería ya en el primer Nietzsche, al artista que la produce.
     Aunque Hegel y Heidegger difieran en su comprensión de la verdad : para ambos, empero, el arte es la automanifestación de la verdad puesta en obra ”[25]. El arte se ubica para ambos en la proximidad de la filosofía .Para Hegel , el arte accede ya al espíritu absoluto , que culmina filosóficamente , aunque no se ha despojado aún de la forma de la identidad inmediata(el Espíritu se alcanza en él a sí mismo sólo como Ideal , no se piensa todavía filosóficamente como Idea Lógica) [26] Para Heidegger , en las obras de arte se presenta (rompiendo el marco de una óptica meramente estética ) la verdad del ser , que la filosofía ha de presentar como su fundamento posibilitador[27] .Aquí se hace patente uno de los grandes temas de la problemática estética su permanente tendencia a salir de sí misma como disciplina para entrar en relación de subordinación con otras ramas de la filosofía , generalmente la estética y también a veces la antropología    filosófica . Es preciso preguntarse si con ello no se corre el riesgo de perder de vista lo más propio de la experiencia estética , o al menos de la experiencia del arte. En el caso de Heidegger hay , según Rüdiger Bubner , una clara voluntad (opuesta a Hegel ) de favorecer la autocomprensión filosófica manteniendo los límites abiertos entre la filosofía y su vecino , el arte .[28]pero en la conclusión de este trabajo mostraremos que , a nuestro entender esta vecindad sólo se sostiene , en el caso del autor de Kant y el problema de la metafísica , sobre la base de una completa subsunción de la problemática artística a la filosófica.
     En lo que hace al aspecto antropológico, conocido es el recelo de Heidegger con respecto al mismo. El pensamiento de Heidegger se puede caracterizar porque “Como Entzug ligado a la dispensación del ser en sí , tiene Bezug a la esencia del hombre, pero en lugar de que se ser sea así humanizado , es , al contrario , la esencia del hombre la que , por esa referencia , reside en permanencia en los parajes del ser.[29]
      En lo que hace a esta manera de pensar podríamos decir que  estimamos cierto que el ser en tanto ser, en tanto fundamento del ente, no puede ser alcanzado por el hombre , o lo que es lo mismo humanizado; pero lo que sí resulta modificado por la esencia del hombre , en tanto ser en el mundo es la verdad del ser en su Bezug a todo aquel que experimenta la iluminación que el desocultamiento del ser en cada caso hace posible. Hay un ser que es el fundamento de todo y hay una “verdad” que en tanto especie nos pertenece; y hay también, claro , un ámbito de pertenencia exclusivo para la estética , del mismo hemos de ocuparnos en las conclusiones de nuestro trabajo .

Conclusiones

En primer lugar debemos decir que la estética en tanto disciplina no puede sustraerse a la influencia de la metafísica y de la antropología filosófica. Incluso aquellos autores que escriben con una intención claramente no antropocéntrica , como es el caso de Hegel o de Heidegger, no pueden evitar el supeditar sus reflexiones acerca del fenómeno artístico a sus puntos de vista últimos acerca de cuestiones vinculadas con ser o con el espíritu que son , en última instancia de la incumbencia de la metafísica. Esto puede comprenderse más en el caso de Hegel que en el de Heidegger , ya que la voluntad de sistematizar los conocimientos es en el primero de los filósofos más marcada que en el segundo . También en Nietzsche encontramos una vinculación de las consideraciones estéticas con las consideraciones propias de un perspectivismo antropocéntrico. La pregunta que cabe planteare es entonces, la siguiente : ¿resulta imposible evitar la situación de subalternación de la estética a las grandes ramas de la filosofía o puede ésta tener un horizonte de problemas que son de su exclusiva incumbencia?. Afirmamos la autonomía de la estética y daremos , a continuación , las razones que apuntalan nuestro punto de vista con respecto a esta  cuestión.
     Cuando la Estética se constituyó como disciplina independiente , con Baumgarten en 1750 , tenía por objeto el estudio de lo sensible y oscuro en oposición al conocimiento claro y distinto que encontrábamos en otras disciplinas . La estética de Baumgarten se circunscribía al estudio de la poesía. Partiendo de este concepto fundacional de estética, habría que ver lo que los filósofos y los poetas han dicho acerca de las implicancias metafísicas de la poesía para evaluar las posibilidades de la estética como disciplina independiente. Si partimos de la afirmación de Antonio Machado en el sentido de que “toda  poeta supone una metafísica, acaso cada poema debiera tener la suya , implícita , claro está , nunca explícita ; y el poeta tiene el deber de exponerla por separado, en conceptos claros. La posibilidad de hacerlo distingue al verdadero poeta del mero señorito que compone versos “[30] y afirmamos que si fincamos la grandeza del poema en sus aspectos metafísicos  llegaríamos a un camino sin salida, en virtud de que , en ciertas ocasiones, la obra de un poeta ha sido reivindicada de distintas maneras por distintos pensadores, representantes todos de diversas metafísicas, o de distintos pensamientos filosóficos . No es lo mismo, por ejemplo , la interpretación que puede hacer Heidegger de la poesía de Hölderlin , que la lectura que puede hacerse de la obra de Hölderlin  partiendo de categorías hegelianas[31] tampoco es el modo en el cual se interpreta La poesía de Hölderlin en el contexto de la metafísica de Heidegger que la lectura que hace Adorno de dicha poesía[32] , aun cuando la postura de Adorno no representa una metafísica sino que ésta vinculada a la crítica utópica .Lo que queremos decir con todo esto es lo siguiente .la poesía no debe contener una metafísica , como lo prueba el hecho de que a veces se creen ver metafísicas distintas en la misma obra; y en todo caso , suponiendo que la poesía( o la obra de arte en general) contuviera efectivamente una metafísica , no estaría allí su grandeza , no estaría en ella lo más propio de dicha poesía , sino en los medios expresivos de los cuales el artista se vale, he ahí que se produce el ingreso del arte en una dimensión puramente estética , Pero no por motivos metafísicos , como lo decía Hegel , sino por motivos inmanentes. El análisis del fenómeno estético podría circunscribirse al estudio del fenómeno artístico y éste podría limitarse al examen de los medios expresivos de los cuales el artista se vale. Sólo así la estética podría conquistar un ámbito de estudio propio aun cuando siguieran existiendo los entrecruzamientos, puesto que , en última instancia, aun cuando se quiera combatir el antropocentrismo como lo hiciera Hegel , hay que conceder que este mismo autor no pudo ignorar la certidumbre de que , sin la conciencia de la propia animalidad que distingue al hombre de los otros animales no sería posible no sólo ninguna relación de conocimiento sino tampoco la experiencia del arte, pero esto no quiere decir que no pueda entenderse la experiencia del arte o la evolución de los criterios estéticos , o incluso una determinada manera de expresarse poéticamente sin recurrir a una determinada metafísica  . Si tuviéramos que sacar una conclusión de todo esto tendríamos que decir que la estética nos parece estar más próxima a la antropología filosófica que a la metafísica , pero la estética conserva una especificidad con respecto a la propia antropología filosófica , y esta especificidad está dada por los medios expresivos de los cuales los artistas se valen y por el efecto que éstos provocan en nosotros . La reducción del arte a la dimensión puramente estética no sería una consecuencia de la superación del arte como manifestación de lo absoluto en la religión y sobre todo en la filosofía , según lo sostenido por Hegel , sino una consecuencia de lo que el arte ha significado esencialmente en toda época histórica antes que ninguna otra cosa : una representación de lo bello que se vale de medios expresivos adecuados a cada una de las bellas artes . Es más , podría decirse, para terminar, que  paradójicamente, sólo en el momento en el cual , según Hegel se produciría la perdida de la capacidad del arte para manifestar lo absoluto , adquiriría el arte una dimensión absoluta , puesto que en una época en la cual nuestras creencias en lo absoluto se tornan cada vez más tambaleantes , y en la cual  predomina la razón instrumental hasta el punto de que , como diría Max Horkheimer , “cada vez hacemos menos una cosa por amor a ella misma”, sólo aquella actividad que se nos impone más allá de nuestra voluntad , de nuestra conveniencia y de nuestros intereses  prácticos , sólo aquella actividad que realizamos “porque sí “ y como un fin en sí mismo, interrumpiendo de ese modo la cadena de las condiciones a las cuales estamos sometidos cotidianamente  , podría ser considerada ya no como una epifanía de lo absoluto, sino como lo absoluto mismo.







Bibliografía
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Raimundo , Alejandro Félix , “ la filosofía de Nietzsche como manifestación de la concepción deficitaria del hombre de Arnold Gehlen ”, tesis de licenciatura , Universidad de Buenos Aires, Ricardo Maliandi director, 1995.
Raimundo , Alejandro Félix , “hacia una interpretación antropo-ontológica del pensamiento nietzscheano ” , en Perspectivas nietzscheanas número 5-6 , Eudeba , Buenos Aires, 1998, pp 179-192.




Este trabajo fue publicado en la Universidad de Atlantic City , como parte del programa de Doctorado en Antropología filosófica. Obtuvo la calificación de A .




































































































































[1] Böhme, Gernot , Kants Kritik der Urteilskraft in neuer Sicht , Suhrkamp-Taschenbuch Wissenshaft , Frankfurt am Main , 1999 , p 13.
[2] Kant, Inmanuel  Crítica del Juicio, Editorial Porrúa sa . México, 1985, 4 edición , p 214.
[3] Cf op cit, pp 211-212.
[4] Cf Op cit, p 213.
[5] Cf op cit, p 217.
[6] Por eso dice Emilio Brito que “Con respecto a la estética moderna Kant ha jugado un papel fundador . Su influjop actual es, con el de Hegel , de primer plano .cf Brito, Emilio , “Hegel y las estéticas” , en Revista Latinoamericana de Filosofía , vol IV, n 3 (noviembre 1978).
[7] Presas , Mario , la verdad de la ficción , Editorial Almagesto , Buenos Aires, 1996. , p 103.
[8] Heidegger, Martín , “Der Ursprung des Kunstwerkes ”en Holzwege, Frankfurt am Maim , Klostermann , 1957, p 66. citado por  Presas , Mario, La verdad de la ficción (datos correctos de edición) p 104
[9] Hegel, GWF,  Estética  ,Ediciones península, Barcelona, mayo de 1989, p 74.
[10] Brito, Emilio, (datos correctos de edición ) , p 235.
[11] Heidegger, Martín , Nietzsche, Pfullingen; Neske, 1961. Tomo 1 , p 100.citado por Presas, Mario, La verdad de la ficción (datos correctos de edición ) p 104.
[12] Hegel, estética(datos correctos de edición ) p 136.
[13] Presas, Mario , (La verdad de la ficción, datos correctos de edición ) p 105.
[14] Op cit, p 107.
[15] Op cit, p 109
[16] Cf Brito, Emilio, Hegel y las estéticas,(datos correctos de edición) p 225. 
[17] Cf Mi tesis de licenciatura : “la filosofía de Nietzsche como manifestación de la concepción deficitaria del hombre de Arnold Gehlen , Universidad de Buenos Aires, diciembre de 1995, Ricardo Maliandi director , también mi ensayo “ Hacia una interpretación antropo-ontológica del pensamiento nietzscheano , “Revista perspectivas Nietzscheanas “, Eudeba, Buenos Aires, Octubre de 1998, pp179-192.
[18] Brito, Emilio, (datos correctos de edición ) ibid.
[19] KSA ,Gt , “versuch einer Selbkritik”, 6, 19.
[20] Nf, KSA,BAND 13,14(122),p 301.
[21] KSA, 13,14(153).
[22] Brito, Emilio , Hegel y las estéticas (datos correctos de edición) , p 232.
[23] Ibid.
[24] Op cit, p 234
[25] Bubner, R, Ueber einige Bedingungen gegenwärtiger Aesthetik , en Neue Hefte für Philosophie 3 , Gotinga, 1972, p 46.(citado en Brito , Emilio , “Hegel y las estéticas”( datos correctos de edición ) p 233.
[26] Ibid, p 46
[27] Op cit, pp 40-41.
[28] Op cit, p 46.
[29] Heidegger, Martín, Identität und Differenz , Pfullingen, Neske, 1957, pp 37-39.citado en Brito , Emilio, Hegel y las estéticas(datos correctos de edición ) p 235
[30] Machado, Antonio, Obras completas , Séneca, México ,1940 p 401, citado por Juan David García Vacca , en Heidegger y la esencia de la poesía , editorial Anthropos ; Barcelona, 2000, p 50.
[31] Cf Brito, Emilio , Hegel y las estéticas(datos correctos de edición) p 234.
[32] Cf Adorno T, Noten zur Literatur III, 1973, pp .164,171., citado en Brito, Emilio “Hegel y las estéticas” (datos correctos de edición) p 236.