Vistas de página en total

jueves, 20 de octubre de 2011

De los hombres con alma

A los que nos dedican grandes obras
que aumentan el espacio de la vida
 a menudo la suerte los convida
 en sus falsos festines con las sobras.

Pero ellos continuan sin zozobras,
porque saben que el alma no se oxida
y que al final la suerte seducida
ha de ser por sus mágicas maniobras.


Ellos saben que el alma es una ola
que por su propio impulso se levanta
un fuego en el que el hombre no se inmola.

Y que el alma no es libre si no canta ,
aunque deba a menudo cantar sola
o teniendo un puñal en la garganta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario